La buena estrella

Ricardo Franco
La buena estrella

1997, 98 min., España

Ficha técnica y artística:

Dirección: Ricardo Franco
Guion: Ángeles González-Sinde, Ricardo Franco
Fotografía: Tote Trenas
Música: Eva Gancedo
Compañías: Enrique Cerezo Producciones
Género: Drama. Romance | Basado en hechos reales
Reparto: Maribel Verdú, Antonio Resines, Jordi Mollà, Elvira Mínguez, Ramón Barea

Sinopsis:

Rafael es un carnicero estéril que lleva una vida triste y solitaria. Un día auxilia a Marina, una muchacha tuerta a la que su novio estaba apaleando. Además, la aloja en su casa, aun sabiendo que está embarazada. Muy pronto, ambos se plantean cumplir un sueño que hasta entonces les parecía imposible: formar una familia.

Palmarés

1997: 5 Premios Goya: Mejor película, director, actor (Resines), guion y música
1997: Festival de Cannes (Sección Una cierta mirada): Premio Ecuménico del Jurado- Mención Especial
1997: Festival de Mar del Plata: Mejor director y actor (Resines y Mollà)
1997: Premios Forqué: Mejor película
1998: Festival Internacional de San Diego: Mejor película
1998: Premios Forqué: Mejor película.

Ricardo Franco

RICARDO FRANCO

Ricardo Franco (Madrid, 1949 – Madrid, 1998) fue uno de los directores, guionistas y actores más personales y polifacéticos del cine español de la Transición y el final del siglo XX.

Nacido en el seno de una familia de artistas, mostró desde joven una gran inquietud cultural. Aunque inició estudios de Derecho, Filosofía y Letras y Medicina, abandonó las aulas universitarias para volcarse por completo en el séptimo arte. Sus primeros pasos en la industria los dio como ayudante de dirección de su tío Jesús Franco, una etapa que le sirvió de aprendizaje práctico antes de integrarse en la Escuela de Argüelles, un colectivo de cineastas independientes madrileños que buscaban romper con los moldes del cine convencional de la época.

Tras rodar varios cortometrajes a finales de los años 60, su debut en el largometraje se produjo en 1976 con Pascual Duarte, una adaptación de la célebre novela de Camilo José Cela. La película no solo compitió en el Festival de Cannes, sino que consagró a su protagonista, José Luis Gómez, con el premio al mejor actor, posicionando a Franco como una de las promesas más firmes del nuevo cine español. A pesar de los constantes choques con la censura de la época, el director continuó construyendo una filmografía caracterizada por el retrato de personajes marginales, la sensibilidad y el drama íntimo, con títulos como Los restos del naufragio (1978) y Berlín Blues (1988).

A mediados de la década de los 90, y tras años de menor repercusión comercial, Ricardo Franco alcanzó su cumbre artística y el reconocimiento unánime con La buena estrella (1997). Este desgarrador drama a tres bandas, protagonizado por Antonio Resines, Maribel Verdú y Jordi Mollà, se convirtió en un rotundo éxito de crítica y taquilla, arrasando en los Premios Goya de 1998, donde Franco se alzó con los galardones de Mejor Director y Mejor Guion Original.

Su carrera se vio truncada abruptamente el 20 de mayo de 1998, cuando falleció a causa de un infarto de miocardio en Madrid a los 48 años, dejando inacabado el rodaje de su última película, Lágrimas negras, que tuvo que ser completada por su amigo Fernando Bauluz.